Nintendo ha anunciado una de las promociones más amplias de su historia reciente, pero el detalle que ha llamado la atención no es el descuento, sino cómo lo justifica la compañía. La firma japonesa celebrará entre el 13 y el 26 de septiembre su “Customer Appreciation Sale”, una campaña que, según sus propias palabras, es posible “en parte gracias a los reembolsos relacionados con los aranceles”.
La promoción arranca a medianoche (hora de la costa este de Estados Unidos) del 13 de septiembre y se extiende hasta el 26. Incluye rebajas del 30 % en decenas de juegos digitales y packs, además de contenido descargable, títulos físicos, figuras Amiibo, accesorios y otro tipo de merchandising. Estará disponible tanto en la eShop y la Nintendo Store como en minoristas externos.
Los números detrás de la oferta
El origen de esos fondos es concreto. En su informe de resultados publicado el pasado 6 de agosto, Nintendo reconoció haber recibido alrededor de 300 millones de dólares en reembolsos de aranceles. La empresa también señaló que esos aranceles “fueron asumidos principalmente por la compañía en lugar de trasladarse a los consumidores a través del precio de los productos”.
El contexto es igual de relevante: Nintendo demandó al Gobierno de Estados Unidos para recuperar los pagos arancelarios después de que el Tribunal Supremo declarara ilegales los gravámenes globales de la administración Trump. La empresa había subido precios antes de ese litigio: en agosto de 2025 encareció la Switch original y otros productos en Estados Unidos, y hace apenas unos días volvió a subir el precio de la Switch 2 en Estados Unidos, Canadá y Europa alegando “cambios en las condiciones del mercado”.
Una demanda que sigue abierta
El gesto comercial no ha cerrado la vía legal. Como Sony y Amazon, Nintendo afronta una demanda de consumidores por no repartir entre los compradores los reembolsos obtenidos. En un escrito de julio, la compañía pidió desestimar el caso argumentando que no está legalmente obligada a devolver ese dinero y que los demandantes “recibieron exactamente lo que negociaron y pagaron” cuando compraron sus productos tras las subidas de precio.
El contraste con otros actores del sector es inevitable. Panic, la empresa detrás de la consola Playdate, optó por devolver directamente a sus clientes los reembolsos de aranceles que le correspondían, una decisión que Engadget señala como el camino correcto.
Qué significa para el jugador
Una rebaja del 30 % es una buena noticia para quien tenga una lista de deseos pendiente, y el catálogo de Nintendo rara vez baja de precio con esta amplitud. Pero conviene mirar la letra pequeña: la compañía presenta como gesto de agradecimiento un dinero que, en rigor, proviene de un sobrecoste que muchos usuarios ya pagaron. Que el ahorro llegue en forma de descuento temporal y no de devolución directa cambia poco el bolsillo del comprador de hoy, pero deja claro quién decide cómo se reparte lo recuperado.
La campaña, en cualquier caso, será una de las mejores ventanas del año para hacerse con juegos first-party y accesorios. La pregunta incómoda —si ese dinero debía haber vuelto antes a los clientes— seguirá resolviéndose en los tribunales, no en la eShop.
