El ASUS LC 360 ARGB ya está a la venta en China por 549 yuanes, unos 71 euros al cambio aproximado. La compañía había presentado este kit todo en uno (AIO) hace unos días, junto al LC 240 ARGB, pero en aquel momento no confirmó ningún precio. El modelo de 360 mm llega con compatibilidad para los sockets Intel FCLGA1851 y FCLGA1700 y AMD AM5 y AM4, y con una garantía de cinco años.
Qué lleva el ASUS LC 360 ARGB
El bloque de la bomba mide 33 mm y recurre a un motor trifásico de larga vida, con un régimen máximo de 3000 rpm. La base de contacto es de cobre y se entrega con la pasta térmica ya aplicada, sobre un diseño con 0,15 mm de microconvexidad y canales de 0,12 mm que buscan mejorar el apoyo sobre el procesador. El cabezal mantiene el acabado de la serie LC: una guía de luz ARGB de estilo «rejilla ahumada» y una lente que se puede cambiar sin herramientas.
Radiador de 27 mm y ventiladores en cadena
El radiador es de aluminio y conserva el grosor estándar de 27 mm, un perfil que ayuda a montarlo en cajas ajustadas. Los tubos son de goma trenzada y miden 400 mm. El kit incluye tres ventiladores ARGB PWM de 25 mm que pueden conectarse en cadena (daisy-chain), de modo que comparten un único cable para alimentación y luz. Giran entre 800 y 1800 rpm y, según ASUS, entregan hasta 74,31 CFM de caudal, 2,2 mmAq de presión estática y un ruido máximo de 33 dB(A).
Qué significa el precio de 549 yuanes
El dato que faltaba es justo el que decide si la apuesta de ASUS por la gama media tiene sentido. La serie LC se presentó como la línea de acceso de la compañía, al margen de las familias ROG, TUF Gaming y ProArt, y con 549 yuanes el LC 360 ARGB se coloca en la franja económica de las AIO de 360 mm. Eso sí, es un precio para el mercado chino: ASUS no ha anunciado todavía una tarifa para España ni para el resto de Europa, y los precios chinos no se trasladan de forma directa, así que la cifra sirve como referencia de posicionamiento y no como un precio de venta europeo.
Para el comprador que busque una líquida de 360 mm sin las florituras de las gamas premium, el argumento de ASUS es doble: un coste contenido y una garantía de cinco años que cubre buena parte de la vida útil habitual de un equipo. Queda por ver si la compañía traslada el movimiento a otros mercados y a qué precio lo hace.







