Mientras Sony y Xbox avanzan hacia un futuro sin discos, Nintendo ha querido dejar claro que no piensa mover ficha en la misma dirección. Bill van Zyll, vicepresidente y director general de Nintendo en Latinoamérica, ha afirmado en una entrevista que la compañía no tiene intención de abandonar el soporte físico, un mensaje que llega en plena transición de la industria hacia lo digital.
«No hay planes de abandonar el físico»
En una conversación con el youtuber especializado en Switch conocido como Coelho, y recogida por Nintendo Everything, Van Zyll defendió una postura que la compañía describe como agnóstica: adaptarse a lo que prefiere el jugador en cada momento.
«Históricamente hemos sido muy agnósticos, ¿verdad? Partimos de lo que prefiere el consumidor y lo tenemos muy en cuenta. Además, acabamos de lanzar una plataforma. Apenas llevamos poco más de un año con la Switch 2, que tiene tanto digital como físico. No hay planes de abandonar el físico. Sabemos cuánto le gusta a los fans, así que nuestra posición ha sido ser agnósticos», declaró el directivo.
El mensaje encaja con el perfil de la compañía, que el medio KitGuru señala como la candidata más probable a ser la última de las tres grandes fabricantes de consolas en renunciar al soporte físico. Aun así, escucharlo de forma explícita tiene su valor: la duda no era si Nintendo quería seguir vendiendo cartuchos, sino cuánto tiempo podía sostener esa apuesta frente a la corriente general del sector.
La industria mira al disco de reojo
El contexto no es casual. Sony ya ha anunciado que detendrá la producción de discos de juego físicos a partir de 2028, y Xbox ha ido dando pasos en una dirección similar con funciones como la conversión de disco a digital. Ese goteo de movimientos ha convertido el futuro del formato físico en uno de los debates recurrentes de la generación.
En medio de ese panorama, las Game-Key Cards del Switch 2 siguen siendo la asignatura pendiente para buena parte de los jugadores. Se trata de cartuchos físicos que, en la práctica, apenas contienen una licencia para descargar el juego en la consola, en lugar de la obra completa grabada en el soporte.
La diferencia, sin embargo, no es menor para quien compra en tienda: aunque la Game-Key Card no guarda el juego entero, sí permite revender la copia o prestársela a un amigo, dos cosas que un catálogo puramente digital no facilita. Ese margen de maniobra es justamente lo que sostiene el valor del soporte físico más allá de la nostalgia.
Qué significa para el jugador
Para quien ya tiene una Switch 2 o está pensando en comprarla, la noticia es tranquilizadora a medio plazo: el cartucho seguirá siendo una opción dentro de la generación, al menos mientras la plataforma esté en su ciclo activo. Quien prefiera el formato físico para revender, prestar o simplemente conservar sus juegos sigue teniendo una razón para elegir la consola de Nintendo por encima de las alternativas que ya están cerrando esa puerta.
La letra pequeña es que «no hay planes» no equivale a «nunca». La compañía se reserva el margen que da hablar de agnosticismo, y el peso de las Game-Key Cards recuerda que el soporte físico del Switch 2 ya no es exactamente el de generaciones anteriores. La decisión de compra, como casi siempre en esta industria, depende menos del soporte en sí que del catálogo, del precio y de cuánto confíes en que ese formato siga vivo cuando llegue la próxima consola.







