Sony Interactive Entertainment ha presentado una solicitud de patente que convertiría el mando de PlayStation en un intermediario de pago. La idea es que el propio DualSense reciba los datos de pago almacenados en un teléfono móvil u otro dispositivo cercano y los envíe después a la consola, de modo que el jugador no tenga que teclear nada para completar una compra. La solicitud se publicó el 17 de septiembre de 2026 y describe un sistema, no un producto que ya exista.
Qué describe la patente del DualSense
El planteamiento parte de un problema cotidiano: cada consola necesita un método de pago y hoy ese dato se introduce a mano con el teclado virtual del sistema, del ordenador o del móvil. La patente propone dar ese papel al mando.
Según la documentación, el controlador detectaría que hay un dispositivo electrónico autorizado a una distancia determinada y establecería comunicación con él. Ese dispositivo podría guardar información de una tarjeta de crédito, una cuenta bancaria, una tarjeta regalo, un monedero digital o incluso identificadores asociados a carteras de criptomonedas.
A partir de ahí, el teléfono enviaría al mando los datos necesarios y el DualSense actuaría como intermediario autorizado, reenviándolos a la consola. El texto contempla distintas formas de detectar que el dispositivo está lo bastante cerca, con tecnologías como el NFC o el Bluetooth, y que el mando puede avisar al usuario de que lo ha reconocido mediante vibración háptica, iluminación, un sonido o una combinación de estos.

Menos pasos entre la decisión y el pago
El objetivo práctico es que comprar desde una PlayStation resulte más rápido. Hoy es posible guardar información de pago en PlayStation Network, pero este sistema permitiría mantener las credenciales en otro dispositivo y transferirlas solo cuando haga falta una transacción. La patente enmarca el proceso en un evento concreto solicitado por la consola, como la confirmación de una compra, en lugar de tener los datos circulando de forma permanente.
El alcance cubriría juegos completos, contenido descargable, créditos para videojuegos, microtransacciones y compras dentro de los juegos. Para Sony hay además una ventaja comercial evidente: cuantos menos pasos haya entre la decisión de comprar y el pago efectivo, menor es la probabilidad de que el usuario abandone el proceso antes de terminar. Dicho de otro modo, el pago se convierte en una pieza más del ecosistema cerrado de la compañía.
Una patente no es un producto
Conviene no sacar conclusiones precipitadas. La solicitud se presentó el 17 de marzo de 2025 y la Oficina de Patentes de Estados Unidos la publicó el 17 de septiembre de 2026 con el número US 2026/0273403 A1. Se trata de una solicitud en trámite, no de una patente concedida ni de un anuncio de producto: que Sony explore la idea no garantiza que el sistema llegue a un DualSense actual o a un mando futuro pensado para la PS6, cuyos rumores sobre fecha y precio siguen sin confirmación oficial.
Tampoco está resuelto el detalle que más dudas genera. El análisis del registro señala que la solicitud no especifica qué tecnología inalámbrica concreta realiza la detección y que no aborda cómo se protege la seguridad de los datos en esos saltos inalámbricos. Esa pregunta, la de si el usuario confiaría sus credenciales a este circuito, será tan decisiva como la comodidad que promete.







