Un artista 3D acudió al mercado de segunda mano para reforzar su equipo de trabajo con dos tarjetas gráficas RTX 5090 y se llevó a casa una sorpresa mayúscula: una de ellas es una ASUS ROG Astral RTX 5090 White OC firmada a mano por Jensen Huang, consejero delegado de NVIDIA, de la que solo existe una unidad en todo el mundo. Así lo contó el medio Tom’s Hardware el 24 de septiembre, en una información recogida por ITHome.
Una RTX 5090 de segunda mano con sorpresa
El comprador necesitaba potencia de cálculo para sacar adelante un proyecto de renderizado 3D y adquirió dos RTX 5090 usadas. El vendedor le indicó que una de las tarjetas, la ROG Astral blanca con overclock de fábrica, llevaba la firma de un directivo de ASUS. Al abrir la caja descubrió que la rúbrica no era la de un ejecutivo cualquiera, sino la del propio Jensen Huang.
Una pieza única sin estrenar
La tarjeta luce el acabado blanco característico de esta edición y un sistema de refrigeración de tres ventiladores. Según la información publicada, la caja llegó precintada y la gráfica nunca se había instalado en ningún equipo, por lo que se conserva en estado de nueva pese a haberse adquirido en el mercado de ocasión.
Tras conocer la identidad del firmante, el artista decidió no destinar la tarjeta a su proyecto 3D y conservarla como pieza de colección, dado su carácter de ejemplar único firmado por el máximo responsable de NVIDIA.
La RTX 5090 firmada por Huang, de la mesa de trabajo a la subasta
El propietario ha confiado la tarjeta a la casa de subastas Bonhams, que abrirá la puja en línea entre el 4 y el 14 de octubre. La estimación previa sitúa el precio final entre 10.000 y 15.000 dólares, muy por encima del precio de una RTX 5090 convencional: no hay que olvidar que la RTX 5090 escasea en el comercio en línea y los revendedores llegan a pedir hasta 9.500 dólares por una unidad normal.
No es la primera vez que una gráfica firmada por Huang alcanza cifras extraordinarias: el propio medio recuerda en su cobertura relacionada que una RTX Pro 6000 Blackwell con doble firma del directivo se adjudicó por 57.000 dólares. Para el lector español, la lección es doble: el mercado de segunda mano puede esconder auténticos tesoros, pero conviene revisar con lupa cada detalle antes de montar una pieza así en el equipo, porque su valor como objeto de colección puede superar con creces su valor como hardware.







