La RTX 60 de NVIDIA se retrasaría hasta 2028 por la escasez de memoria y el auge de la IA

Render de una tarjeta gráfica NVIDIA etiquetada RTX 60 con el año 2028 iluminado al fondo

NVIDIA no ha anunciado nada, pero el calendario de su próxima generación de tarjetas gráficas de consumo vuelve a moverse. La RTX 60, la familia basada en la arquitectura Rubin que sucederá a las RTX 50, apunta ahora a 2028, según los filtradores kopite7kimi y Kepler_L2. Es un año más tarde de lo que se venía manejando y deja sin fecha los planes que situaban modelos tope de gama en 2027.

La advertencia llega pocos días después de que este portal recogiera el escenario opuesto: un informe apuntaba a que la RTX 60 llegaría en la primera mitad de 2027, de la mano del canal Moore’s Law is Dead. Los nuevos mensajes de los filtradores corrigen ese calendario a la baja.

Qué dicen los filtradores sobre la RTX 60

Kopite7kimi fue el primero en mover ficha. En una publicación del 21 de septiembre en X, el filtrador señaló que la familia de chips GR20x —la que dará vida a las futuras GeForce con arquitectura Rubin, el equivalente a lo que fue GB20x en la generación RTX 50— es «un producto de 2028». La frase resume un cambio de criterio: este mismo filtrador había situado antes esas GPUs en la segunda mitad de 2027.

El matiz importa porque no se trata de una fecha nueva, sino de un retraso sobre su propia previsión. A eso se suma Kepler_L2, que ya había apuntado a 2028 unos días antes y que también sostiene que la próxima arquitectura RDNA 5 de AMD se iría al mismo año, con el chip AT2 como excepción. Ninguna de las dos compañías ha confirmado ni desmentido estos plazos, y NVIDIA no suele comentar productos que todavía no ha anunciado.

Por qué NVIDIA retrasaría su próxima generación

Hay dos fuerzas que empujan en la misma dirección. La primera es la memoria: el contexto de escasez de DRAM, que se espera especialmente tenso a mediados de 2027, encarecería cualquier lanzamiento de tarjetas con mucha VRAM. Sacar una serie nueva en pleno pico de costes obligaría a NVIDIA a poner precios muy altos, justo lo contrario de lo que busca una generación de consumo. Tampoco es un riesgo teórico: los precios de las tarjetas gráficas ya han subido en otros mercados por el giro de NVIDIA hacia la IA.

La segunda es la inteligencia artificial. Los aceleradores para centros de datos siguen acaparando capacidad de fabricación y, sobre todo, los mejores márgenes de la compañía. La hoja de ruta para datos avanza a buen ritmo —los chips Vera Rubin ya están en producción, según la propia NVIDIA—, mientras la rama de gaming se queda atrás. A ello se añade el trabajo arquitectónico que exigen funciones como DLSS o el path tracing, cada vez más dependientes del rendimiento en IA.

Qué cambia para quien espera la RTX 60

El efecto más visible es que la cadencia de NVIDIA se estira. Las RTX 50 (Blackwell) llegaron al mercado en enero de 2025; si la RTX 60 aparece en 2028, la distancia entre generaciones se iría a unos tres años, la más larga en dos décadas para el segmento de consumo. Para el comprador hispanohablante la lectura es práctica: quien estuviera esperando la nueva serie para actualizar su equipo no la verá en 2027, así que conviene decidir con la oferta actual —o con lo que llegue de AMD— en la mano, y no sobre la base de un calendario que todavía es un rumor.

Conviene recordarlo: nada de esto es oficial. Son filtraciones, y aunque los filtradores citados tienen un historial notable, un rumor no es una fecha de lanzamiento. La confirmación, si llega, tendrá que venir de NVIDIA.

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