Microsoft descarta que Surface compita contra el MacBook Neo: «No tenemos que estar en todos los terrenos»

Composición dividida: a la izquierda, una persona porta un portátil Microsoft Surface; a la derecha, estudiantes trabajan con un MacBook amarillo

Desde que Apple presentó el MacBook Neo, el modelo económico de la manzana, se ha instalado la pregunta de si los portátiles Surface de Microsoft deberían disputarle ese terreno. La respuesta de Redmond, por boca de Brett Ostrum, vicepresidente ejecutivo (CVP) de Surface, es que no: Microsoft no piensa montar un rival directo del MacBook Neo y prefiere dejar ese segmento en manos de los fabricantes de equipos originales (OEM) que trabajan con Windows.

Microsoft no planea un Surface que dispute al MacBook Neo

Ostrum concedió la entrevista a Windows Central durante el Snapdragon Summit, y el medio la publicó el 26 de septiembre. La pregunta estaba servida: con el éxito comercial del MacBook Neo, ¿no debería Microsoft tener una respuesta con el sello Surface?

Su razonamiento arranca con un paralelismo. «Empecemos así: nunca hemos lanzado un ordenador para juegos», dijo. «La razón es que a los fabricantes de equipos originales les va bien en ese terreno, cubren las necesidades de los clientes y Surface no gana nada entrando ahí». A partir de ahí trasladó la misma lógica al caso que le ocupaba: «Sabíamos que Neo iba a llegar mucho antes de que apareciera. Parte de la cuestión es si Surface necesita desempeñar algún papel respecto a Neo; no fue una sorpresa. Decidimos dejar que fueran los fabricantes quienes se hicieran cargo de ese segmento para ofrecer equipos a precios más bajos».

La apuesta de Microsoft: que los fabricantes cubran el precio medio

El argumento de fondo es que el ecosistema Windows ya sabe competir en gama baja y media sin que Microsoft tenga que fabricar para ello. Como ejemplos, tanto Windows Central como el relato de Profesional Review señalan al Dell XPS 13 y al ASUS ZenBook 14, dos portátiles con Windows que llegan al mismo terreno de precio que el MacBook Neo. Nuestra propia prueba del ASUS ZenBook 14 con Snapdragon encaja justo en ese argumento: hay alternativas Windows creíbles, y no las pone Microsoft.

De hecho, Ostrum presenta la decisión como algo meditado y no como una reacción tardía: Microsoft sabía que el MacBook Neo estaba en camino y eligió de antemano no disputar ese precio. Su argumento es directo: a Surface no le aporta nada entrar en un terreno que ya cubren otros.

Qué queda abierto: la presión de la prensa y de los socios

El responsable de Surface no cierra del todo la puerta. Reconoce que ha recibido el mismo mensaje desde varios frentes: «He escuchado las reacciones de la prensa, de los minoristas y de los socios diciendo que Surface debería estar ahí. Lo tendremos en cuenta y, desde luego, consideraremos algunas opciones». Y remata con la frase que resume la posición de Microsoft: «Pero yo empezaría por el caso de los juegos: no tenemos que estar en todos los terrenos».

Esa reserva conviene leerla en su contexto. Surface sí fabricó en el pasado equipos asequibles, como el Surface Go y el Surface Laptop Go, pero aquello corresponde a otra etapa y a otro liderazgo del producto. Según recoge Windows Central a partir de fuentes propias, la gama actual de Surface se organiza en tres niveles premium —entrada premium, premium y ultra premium— y el más económico de ellos supera los mil dólares. En esa línea encaja el Surface Laptop Ultra, del que habrá novedades en el evento que Microsoft ha convocado para el 7 de octubre.

Qué cambia para el lector

Si esperabas un Surface barato para contrarrestar al MacBook Neo, la señal es clara: por ahora no llegará, y la alternativa vendrá —si viene— de Dell, ASUS y el resto de fabricantes. Para quien compre en ese tramo de precio, la competencia entre marcas externas será la que marque la diferencia; para quien quiera un Surface, la apuesta sigue siendo la gama premium, con el evento del 7 de octubre como próxima fecha de referencia.

Noticias relacionadas

Otras noticias