La familia Galaxy S Ultra lleva desde 2020 sin mover uno de sus números más repetidos: 5.000 mAh. Desde que el Galaxy S20 Ultra recogió el testigo del Galaxy Note, cada generación ha mantenido esa capacidad, incluido el Galaxy S26 Ultra. Sin embargo, los últimos indicios apuntan a que esa continuidad podría romperse con el Galaxy S27 Ultra.
La batería del Galaxy S Ultra no ha cambiado desde el S20 Ultra
La pregunta de qué Galaxy S Ultra ha tenido la batería más grande es, en realidad, una pequeña trampa. La respuesta correcta es que ninguno ha destacado sobre otro: todos han usado la misma batería de 5.000 mAh, año tras año, sin excepción, tal y como repasa SamMobile. Para los seguidores de la marca, esa falta de movimiento ha sido una de las señales más claras de que la serie se había estancado en el apartado energético.
Conviene no confundir capacidad con autonomía. Que dos teléfonos declaren los mismos miliamperios-hora no significa que duren lo mismo con una carga: el consumo depende de muchos factores ajenos a la propia celda.
La autonomía sí mejoró aunque la batería no creciera
Los modelos más recientes logran más horas de uso que los primeros Ultra pese a compartir especificación. La razón está en el resto del conjunto: los chips se fabrican en procesos más finos, lo que los hace a la vez más potentes y más eficientes, y los sistemas de gestión de energía del software han ido afinándose generación tras generación. Es decir, la mejora llegó por el camino del consumo, no por el del tamaño.
Tres cambios en la velocidad de carga
El terreno de la recarga sí ha vivido más movimiento. Desde 2020, la serie ha cambiado de velocidad tres veces: una a peor, otra para corregirlo y una tercera para mejorar. En 2021, el Galaxy S21 Ultra rebajó la carga por cable de 45 W a 25 W por motivos que nunca se aclararon del todo. Un año después, Samsung volvió a los 45 W con el Galaxy S22 Ultra, y esa cifra se mantuvo hasta este año.
El último paso ha sido hacia arriba: el Galaxy S26 Ultra se convirtió en el primero de la familia en mejorar a la vez la carga por cable y la inalámbrica, con 60 W por cable y 25 W sin cables manteniendo los mismos 5.000 mAh. Quien compare este modelo con la competencia directa puede revisar la comparativa frente al iPhone 18 Pro Max.
El salto que podría llegar con el Galaxy S27 Ultra
El cambio de fondo podría llegar en 2027. Según los últimos datos de fuentes no oficiales y organismos reguladores recogidos por el medio, el Galaxy S27 Ultra apuntaría a una batería de 5.700 mAh, la primera vez que la serie almacenaría más energía desde su nacimiento. A ello se suma otro indicio: Samsung llevaría la tecnología de silicio-carbono (Si-C) de sus plegables a un teléfono rígido, y este modelo sería el primero no plegable en adoptarla. La firma ya estrenó ese tipo de celdas en los Galaxy Z Fold 8, Fold 8 Ultra y Flip 8.
Para el lector español, la consecuencia práctica sería doble: más capacidad para estirar el día y una química que, en teoría, permite más energía en menos espacio. De momento son filtraciones sin confirmar, así que conviene tomarlas como una expectativa y no como una especificación oficial hasta que Samsung las presente.







