El Lenovo Yoga 9i 2026, a prueba: Panther Lake y una pantalla OLED que repiten como baza ganadora

El Lenovo Yoga 9i 2026 abierto sobre una mesa, con Windows 11 en pantalla

XDA Developers ha publicado su análisis del Lenovo Yoga 9i 2-in-1 Aura Edition de 2026, la nueva iteración de un convertible que el medio ya situó entre sus portátiles favoritos del año pasado. En esta ocasión, el equipo repite la fórmula que funcionó —chasis de aluminio cuidado, pantalla OLED y un teclado sólido— con el foco puesto en el nuevo silicio de Intel y en un par de ajustes de diseño. La unidad analizada fue cedida temporalmente por Lenovo, que no tuvo intervención alguna en el contenido del artículo.

El Lenovo Yoga 9i 2026 cerrado, con la tapa de aluminio en azul cósmico

Un diseño continuista con dos cambios de calado

El medio destaca que Lenovo no ha movido apenas las líneas del Yoga 9i, y lo considera un acierto. El equipo mantiene el acabado en azul cósmico con tapa y base de aluminio, y conserva el formato convertible que permite usarlo como portátil, atril, presentación o tableta.

Los cambios se concentran en dos detalles. El primero es el teclado: es prácticamente idéntico al del año pasado, pero Lenovo ha eliminado la columna de teclas más a la derecha, la que quedaba bajo la tecla Suprimir. El movimiento libera espacio a ambos lados, aunque se cobra una víctima: desaparece el lector de huellas. El acceso mediante Windows Hello queda en manos de la cámara infrarroja, una solución que el autor considera suficiente pero que echa de menos en un equipo de este precio.

Detalle del teclado del Yoga 9i 2026 sin la columna derecha de teclas

El segundo cambio está en la conectividad: uno de los puertos USB-C de 20 Gbps se sustituye por un HDMI 2.1 de tamaño completo, capaz de mover señal hasta 8K a 60 Hz. La ficha se completa con dos Thunderbolt 4, un USB-A de 10 Gbps con carga Always On y un conector combinado de auriculares y micrófono.

Perfil lateral del Yoga 9i 2026 con el puerto HDMI y los Thunderbolt 4

El Yoga Pen Gen 2 sigue incluido y ahora se adhiere a la parte trasera de la pantalla mediante una funda. Cuando el equipo se cierra por completo en modo tableta, esa funda deja la pantalla ligeramente inclinada, un detalle que el autor describe como más cómodo que una superficie totalmente plana.

El Yoga 9i 2026 cerrado, con el logotipo de Lenovo en la tapa

Tapa del Yoga 9i 2026 con el logotipo YOGA sobre el acabado azul

El Yoga 9i 2026 cerrado y visto desde arriba, en un plano cenital

Detalle del chasis del Yoga 9i 2026 visto desde un ángulo bajo

Teclado y panel táctil del Yoga 9i 2026 vistos en ángulo

El Yoga 9i 2026 en modo tableta con el Yoga Pen Gen 2

El Yoga Pen Gen 2 sujeto a la parte trasera de la pantalla

El Yoga 9i 2026 en modo tableta con una nota manuscrita y el lápiz

Panther Lake se estrena en el chasis del Yoga 9i

Bajo el capó, la unidad probada monta un Intel Core Ultra 7 355 de la generación Panther Lake, acompañado de gráficos integrados de Intel, 32 GB de memoria LPDDR5X-7467 y un SSD PCIe Gen 4 de 1 TB que puede ampliarse a 2 TB desde el configurador de Lenovo. La pantalla es la misma OLED de 2.8K (2880 × 1800) táctil del año pasado; Lenovo ha retirado la opción de 4K, una decisión que el autor comparte porque, en este tamaño, la mayor nitidez no compensaría el coste en autonomía.

Componente Especificación
Procesador Intel Core Ultra 7 355 (Panther Lake)
Gráficos Intel Graphics integrados
Pantalla OLED táctil 2.8K (2880 × 1800), 14 pulgadas
Memoria 32 GB LPDDR5X-7467 (soldada)
Almacenamiento SSD PCIe Gen 4 de 1 TB (ampliable a 2 TB)
Batería 70 Wh
Puertos 2× Thunderbolt 4, 1× USB-A 10 Gbps, 1× HDMI 2.1, jack de 3,5 mm
Conectividad Wi-Fi 7, Bluetooth 5.4
Cámara 5 MP + IR con obturador de privacidad
NPU NPU 5.0, hasta 50 TOPS
Peso Desde 1,29 kg
Sistema Windows 11 Home

Esa es, precisamente, la letra pequeña de esta generación: la batería baja de 75 Wh a 70 Wh. Pese al recorte, el medio no apreció diferencias en una jornada completa de trabajo ligero entre aplicaciones web, algo de edición de fotos y notas con el lápiz. Con el brillo al máximo, eso sí, el cargador hace falta antes de terminar el día; con frecuencia de refresco variable y algo de gestión de brillo, el equipo aguanta la jornada. La carga rápida promete además tres horas de uso con quince minutos enchufado.

En las pruebas del medio, el Yoga 9i 2026 rinde como otros portátiles con el mismo procesador. Estas son las cifras que recoge el análisis comparadas con la generación anterior:

Prueba Yoga 9i 2026 (Core Ultra 7 355) Yoga 9i 2025 (Core Ultra 7 258V)
Geekbench 6 (mono / multi) 2.577 / 10.829 2.701 / 10.739
Cinebench 2024 (mono / multi) 120 / 552 117 / 490
3DMark Time Spy 3.256 4.551
3DMark Wild Life 5.270 —
3DMark Night Raid 29.025 34.066

Pegatina Intel Core Ultra en la base del Yoga 9i 2026

El autor subraya que el rendimiento de CPU es un paso adelante real respecto al año pasado aunque los picos de las pruebas no lo reflejen del todo, y que el equipo se calienta bastante bajo carga sostenida, si bien los ventiladores se aceleran menos que en su predecesor durante el uso normal. También documenta una rareza: ni CrossMark ni PCMark 10 lograron arrojar una puntuación válida en sus pruebas, incluso con una instalación limpia.

Vista de la barra de altavoces situada en la bisagra del Yoga 9i 2026

En el apartado de sonido sí hay continuidad total: la barra de altavoces orientada hacia delante, con dos woofers y dos tweeters y certificación Dolby Atmos, sigue llenando sin problema una sala de tamaño medio y se mantiene como uno de los mejores sistemas de audio que el autor ha probado en un portátil.

Precio y disponibilidad: a quién le encaja

El Lenovo Yoga 9i 2-in-1 Aura Edition de 2026 está disponible en la web de Lenovo desde 2.380 dólares; en el momento del análisis también aparecía en Best Buy por 2.350 dólares en su configuración base. Se trata de una máquina de gama alta, y el propio medio advierte que no ganará ningún premio a la mejor relación precio-rendimiento.

Según el análisis, el Yoga 9i es una compra acertada para quien busca un convertible con buen rendimiento, una pantalla OLED brillante y un diseño cuidado. En cambio, no es la mejor opción si el presupuesto manda o si se necesitan gráficos dedicados. Para quien compare opciones dentro de la familia, el Lenovo Yoga Slim 7x rebajado a 1.549,99 dólares apunta a un perfil distinto: prioriza la delgadez y el silicio Snapdragon antes que el formato convertible.

El veredicto del medio es que esta iteración conserva la posición de las anteriores: uno de los mejores convertibles del mercado, algo caro, pero lo bastante bien construido y diseñado como para justificar el desembolso.

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