La GPU china Lisuan 7G100 promete una RTX 4060 y rinde como una GTX 1060 en juegos

Gráfico de medias de FPS a 1080p donde la Lisuan 7G100 queda junto a la GTX 1060, lejos de la RTX 4060

La tarjeta gráfica china Lisuan 7G100 deja una de esas comparaciones que resumen un mercado entero: en los test sintéticos mira de tú a tú a la GeForce RTX 4060, pero en juegos reales rinde al nivel de una veterana GeForce GTX 1060. El análisis de los datos, publicados por MyDrivers a partir de la revisión del medio alemán ComputerBase, pone cifra al desfase: la 7G100 entrega en torno a un tercio del rendimiento en juegos de la RTX 4060.

La Lisuan 7G100 es la apuesta jugable del fabricante chino Lisuan Technology. Se anunció a mediados del año pasado con marcas sintéticas a la altura de la RTX 4060 e incluso comparables con la RTX 5060 en 3DMark, y salió a la venta durante el festival de compras 618: primero la edición de fundadores por 3.299 yuanes y después la versión comercial, desde 2.688 yuanes, con 12 GB de memoria de vídeo. Junto con la MTT S80 de Moore Threads —que apuntaba a la RTX 3060—, es una de las pocas GPU chinas para juegos que ha llegado de verdad a las tiendas.

Qué dicen las pruebas en juegos de la Lisuan 7G100

Los resultados en juegos proceden de la revisión de ComputerBase recogida por MyDrivers, con medias a 1.920 × 1.080 en rasterización. La Lisuan 7G100 de 12 GB firma 26,7 FPS de media, que suben a 28,6 FPS con el conmutador de overclocking de la tarjeta. En la misma tabla, la RTX 4060 alcanza 68,3 FPS, la RTX 3060 llega a 55,6 FPS y la RTX 2060 a 39 FPS, mientras que la GTX 1060 se queda en 20,3 FPS. Dicho de otro modo: la 7G100 supera por poco a la GTX 1060, pero queda a menos de la mitad de una RTX 3060 y en torno a un tercio de la RTX 4060.

Rendimiento por percentiles a 1080p de la Lisuan 7G100 frente a las RTX 4060, RTX 3060 y GTX 1060

El segundo gráfico, el de fotogramas por percentil, cuenta la parte que más se nota al jugar: la fluidez real. Ahí la conclusión de MyDrivers es la misma y da título a la historia: sobre el papel, la Lisuan 7G100 es una RTX 4060; en la práctica de los juegos, es una GTX 1060.

Por qué el papel no llega al juego: los controladores

La explicación que da MyDrivers no apunta al silicio, sino al software. Conseguir unas especificaciones competitivas sobre el papel es la parte asequible; convertirlas en rendimiento en decenas de juegos exige años de trabajo en controladores y de optimización juego por juego. El medio recuerda que ni siquiera AMD, con mucha más trayectoria, se libró durante años de las críticas a sus controladores, y que su optimización solo se puso al día hace poco, con desventaja todavía frente a NVIDIA en reescalado y trazado de rayos.

Frontal y trasera de la tarjeta gráfica Lisuan 7G100 en color plata

Ese es el contexto en el que hay que leer la 7G100: una arquitectura joven, sin el bagaje de optimización acumulado por NVIDIA y AMD, que paga la novatada justo donde más duele, en los juegos.

Precio, memoria y a quién le puede encajar

Con 12 GB de memoria, la versión comercial de 2.688 yuanes juega una baza interesante en un momento de encarecimiento de la memoria y de los procesos avanzados, como señala MyDrivers. Aun así, el medio admite que el calendario no ha ayudado a Lisuan: la subida de precios de los componentes deja poco margen para competir por precio, que era la vía natural de una tarjeta así.

De cara al futuro, MyDrivers apunta a que Lisuan difícilmente lanzará pronto una nueva arquitectura para juegos y que la 7G100 acabará orientándose al ámbito profesional, donde hay menos juegos que optimizar y menos clientes a los que satisfacer. Para el lector español, la lectura es doble: como tarjeta de juego importada hoy no compite con las opciones establecidas, pero como síntoma de una industria china que ya vende GPU propias —igual que Loongson prepara su 9A1000— merece seguimiento. Si los controladores maduran, la distancia entre el papel y el juego podría estrecharse con cada revisión.

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