Microsoft ha puesto a la venta el Surface Laptop 15 Gen 8 y, una vez más, la comparación entre sus dos versiones deja un resultado incómodo para Windows on ARM. Un análisis del equipo concluye que el modelo con procesador Intel Core Ultra X7 supera al de Snapdragon en los apartados que más se notan con la tapa abierta: gráficos, compatibilidad de software y conexiones. La variante ARM solo conserva una ligera ventaja en rendimiento de CPU puro, un dato que rara vez se percibe durante una jornada de trabajo.
La GPU y la compatibilidad marcan la diferencia
Intel se apoya en su gráfica integrada Arc B390, claramente por delante del Adreno que equipa la versión Snapdragon. La distancia importa en los escenarios donde la GPU trabaja de verdad: juegos, edición de vídeo y cargas de IA que aceleran por gráficos, terrenos en los que el modelo Intel ofrece una experiencia más fluida.
A ello se suma el capítulo de conexiones, porque el modelo Intel admite Thunderbolt 4 de forma nativa y abre la puerta a periféricos de mayor rendimiento. Y por encima de todo queda la compatibilidad: al ser x86, no arrastra problemas de software, mientras que la variante Snapdragon, de arquitectura ARM, todavía depende de capas de emulación para una parte del software profesional y de los juegos, con la consiguiente pérdida de rendimiento.
La autonomía del Surface Laptop 15 rompe el guion
El detalle que menos se esperaba está en la batería. Una prueba de Notebookcheck midió 16 horas de autonomía en Wi-Fi en la versión Intel, por encima de la cifra oficial que Microsoft declara para la de Snapdragon. El resultado desmonta la idea heredada de que un portátil ARM dura necesariamente más que uno x86: en este caso, el Intel aguanta más, no menos.
Los puntos débiles de la versión Intel
El análisis no la deja sin objeciones. La refrigeración de un solo ventilador no permite exprimir todo el potencial del chip Panther Lake, y el adaptador de 65 W se queda corto cuando el equipo trabaja a plena carga. A eso se añade que la memoria va soldada y no admite ampliación, lo que encarece cualquier salto de configuración.
Las cifras de precio tampoco ayudan a igualar las versiones. La variante Snapdragon se vende al consumidor y arranca en unos 14.388 yuanes para el modelo de 15 pulgadas con 16 GB de memoria y 512 GB de almacenamiento; la Intel se comercializa como edición «de empresa» y su configuración de referencia, con Ultra X7, 32 GB y 1 TB, ronda los 29.388 yuanes.
Para quién es cada versión
Para quien trabaje con software profesional sin sorpresas, edite vídeo o quiera mover juegos en el propio equipo, la versión Intel es hoy la opción más redonda pese a sus limitaciones. Quien priorice el precio y un uso ligero —ofimática, navegación y movilidad— encontrará en la variante Snapdragon, bastante más barata, una alternativa razonable, siempre que asuma que algunos programas seguirán dependiendo de la emulación.
No es la primera vez que sucede: según el análisis, la versión Intel del Surface Laptop 7 ya había superado a la de Snapdragon en pruebas anteriores, un patrón que alimenta las dudas sobre la estrategia de Microsoft, que reserva la variante Intel para el canal empresarial y deja la de ARM al consumidor. En paralelo, la compañía sigue renovando su familia con Snapdragon, como demuestran el Surface Pro 12 y el Surface Laptop 13 con Snapdragon X2 Plus.







