Andy Nguyen, conocido en la escena de la consola como TheFloW, anunció que abandona el desarrollo de PS5 Linux y que deja la escena de PlayStation 5. El proyecto había logrado convertir determinadas PS5 y PS5 Slim en equipos capaces de arrancar Linux y ejecutar Steam, y su autor tenía previsto completar el soporte para PS5 Pro con vistas a un lanzamiento en 2027. Ese trabajo queda ahora en suspenso.
El detonante no ha sido un problema técnico, sino una decisión ajena: un grupo de investigadores comunicó a Sony, a través de su programa de recompensas, una vulnerabilidad del hipervisor de la consola que Nguyen ya conocía y que prefería mantener en privado.
Una vulnerabilidad del hipervisor llamada Slopervisor
El fallo está relacionado con el hipervisor de la PS5, una de las capas de seguridad más importantes del sistema y, precisamente, uno de los componentes que PS5 Linux necesita controlar para ejecutar otro sistema operativo aprovechando todo el hardware. El exploit fue bautizado como Slopervisor y se probó sobre el firmware 10.00, aunque sus desarrolladores sostienen que también afecta a versiones posteriores, aparentemente hasta el firmware 13.60.
Nguyen afirma que él ya había encontrado esa misma vulnerabilidad y que había decidido no comunicarla todavía a Sony: su intención era conservarla hasta el lanzamiento de GTA 6, de modo que los usuarios pudieran actualizar la consola lo suficiente para comprar y jugar el título legalmente sin perder la opción de instalar Linux. Según su versión, pidió expresamente a los demás investigadores que esperasen y estos aceptaron en un primer momento; al día siguiente, siempre según su relato, cambiaron de opinión y reportaron el fallo a Sony.

Divulgación responsable frente a retención privada
El episodio deja una tensión que la escena arrastra desde hace años: no es lo mismo guardar un fallo para uno mismo que divulgarlo de forma coordinada. Sony mantiene un programa de recompensas gestionado a través de HackerOne que premia la comunicación responsable de vulnerabilidades, y no hay confirmación pública del importe que podría pagar por este hallazgo. Reportar el fallo permite que la compañía lo corrija, pero a cambio cierra la ventana que el proyecto necesitaba.
La publicación de Nguyen también incluyó una crítica a una parte de la comunidad. Según él, la escena de PlayStation, antes formada por investigadores con amplios conocimientos técnicos, se ha ido llenando de lo que llama “slop kiddies”: un juego de palabras con el término clásico script kiddies que describe a desarrolladores que generan código y exploits con ayuda de modelos de lenguaje sin comprender del todo lo que hacen. Sus mensajes generaron además respuestas críticas de usuarios que cuestionaron que hubiera mantenido el fallo en privado mientras otros no lo hacían.
Conviene ser claros en un punto: una vulnerabilidad de este tipo no es un producto que se pueda conservar ni una herramienta que convenga replicar. Sea cual sea el bando que se elija, la decisión de cuándo y cómo se hace pública afecta a la seguridad de todos los usuarios, y es ahí donde el episodio tiene más que ver con la ética profesional que con la técnica.
Qué cambia para quien sigue PS5 Linux
El proyecto no desaparece por completo. Todo el código publicado hasta ahora sigue disponible bajo licencia GPL 3.0 y permite aprovechar vulnerabilidades ya parcheadas para ejecutar Linux en PS5 Phat y PS5 Slim con firmware compatible hasta la versión 7.61. La lista de funciones incluye salida de vídeo HDMI hasta 4K a 60 Hz, acceso al SSD M.2, puertos USB, Bluetooth, Ethernet y la posibilidad de emplear la CPU y la GPU de la consola para ejecutar juegos y emuladores.
El problema es que, sin su autor principal, tendrá que ser otro desarrollador quien continúe el trabajo a partir del código existente. Para los usuarios que ya disfrutan de Linux en la consola, la disyuntiva que se abre es concreta: mantener esa instalación o actualizar el firmware para poder jugar a GTA 6. Y como cualquier método que dependa de un fallo sin corregir, su continuidad está sujeta al próximo parche de Sony.
Este medio no detalla el procedimiento para reproducir la vulnerabilidad: se trata de un fallo de seguridad y su explotación queda fuera del alcance de esta información.







