Garmin confirma la compra de Moxy Monitor y la 'Muscle Battery' asoma como siguiente paso

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El sensor Moxy de oxígeno muscular colocado en el muslo de un deportista

Garmin quiere medir la fatiga donde de verdad se produce, no solo en la muñeca. La compañía confirmó la compra de Moxy Monitor, uno de los especialistas en sensores de oxígeno muscular con más recorrido del sector, y aunque apenas ha dado detalles del plan, el movimiento encaja con una idea que la firma ya dejó por escrito: una ‘Muscle Battery’ que traduzca el esfuerzo de un músculo concreto y no la energía general del cuerpo.

Qué ha confirmado Garmin

La empresa confirmó oficialmente la adquisición de Moxy Monitor y se limitó a reconocer la operación, sin desglosar cifras ni plazos. El interés no nace de cero: a comienzos de este año Garmin presentó una solicitud de marca para ‘Muscle Battery’, un nombre que apunta directamente a una función pensada para informar sobre la saturación de oxígeno en el músculo.

De la Body Battery a la fatiga localizada

La Body Battery que ya usan muchos relojes de Garmin ofrece una puntuación macro del cansancio del sistema nervioso central: cruza la variabilidad de la frecuencia cardíaca medida en la muñeca con los niveles de estrés. La ‘Muscle Battery’ iría en otra dirección, al bajar el foco de la energía sistémica a la fatiga periférica de un músculo concreto.

Para lograrlo, los sensores de oxígeno muscular emplean espectroscopia de infrarrojo cercano y calculan la oxigenación en tiempo real dentro del tejido que está trabajando. De ahí sale cuánto se exige un grupo muscular durante un esfuerzo —una carrera o una sesión de bici— y con qué rapidez vuelve la sangre oxigenada en los intervalos de descanso. El problema es que ese dato no se puede leer con precisión desde la muñeca.

Qué podría cambiar para el usuario

Si el oxígeno muscular no se mide bien en la muñeca, la compra apunta a hardware dedicado que el deportista coloque sobre grupos musculares concretos, como los cuádriceps o los gemelos. Y ahí está la parte interesante para Garmin: se queda con la arquitectura de sensores de Moxy y con sus algoritmos de calibración dentro de casa, una base ya hecha para una categoría que hoy no existe en el gran mercado de consumo.

Conviene no correr. Garmin suele cerrar un par de adquisiciones al año y la mayoría no termina en un producto concreto. Si esta sí lo hiciera y Garmin fuera la primera marca de wearables mayoritaria en convertir el oxígeno muscular en bruto en un desglose tipo ‘Muscle Battery’, tendría una ventaja difícil de copiar a corto plazo. De momento, solo el tiempo lo dirá. El sector lleva tiempo midiendo la recuperación sin cerrar del todo su base científica, y ese hueco ya lo hemos repasado en las puntuaciones de readiness que Garmin, Oura, Whoop y Apple no han cerrado. Aquí hablamos de métricas de rendimiento, no de un diagnóstico médico.

Si lo que buscas es un reloj que te diga cómo de cargado estás en general, la Body Battery que ya tienes te sirve y no necesitas esperar nada. Si entrenas por grupos musculares y quieres saber si tus cuádriceps aguantan la siguiente serie, esta compra es la primera señal seria de que ese dato podría llegar a la muñeca —o a la pierna—. Y si solo quieres un reloj que cuente pasos, ninguna de las dos te va a cambiar el día.

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