En los últimos días circuló una comparación según la cual la futura PlayStation 6 de Sony superaría en potencia bruta a una GeForce RTX 5080 de NVIDIA. La cifra que sostenía esa conclusión —hasta 80 TFLOPS en precisión simple— tendría un problema de origen: un análisis técnico posterior sostiene que el cálculo contó dos veces el mismo rasgo del núcleo gráfico de AMD. No es un dato oficial de Sony, sino una estimación de terceros que ahora queda en entredicho.
De dónde salía la cifra de 80 TFLOPS
La comparación partía de las especificaciones filtradas de la consola: una GPU basada en RDNA 5, con 52 unidades de cómputo y 64 procesadores de flujo por unidad. A partir de esas cifras, varios cálculos elevaron el rendimiento teórico en precisión simple hasta un rango de 68 a 80 TFLOPS, por encima de los 56,3 TFLOPS que NVIDIA declara para la RTX 5080. Ese resultado alimentó titulares que daban por superada a la tarjeta de escritorio.
Conviene recordar que Sony no ha confirmado la arquitectura final de la consola ni ninguna cifra oficial de rendimiento. Los rumores sobre la fecha y el precio de PS6 siguen, por tanto, en el terreno de la especulación, como ya recogimos al hablar de la posible ventana de lanzamiento y su coste.
En qué consiste el doble conteo que infló a la PS6
El punto discutido es el doble despacho (dual issue), una característica que la arquitectura RDNA de AMD incorpora desde su primera generación. Permite que un mismo procesador de flujo ejecute dos operaciones en un solo ciclo de reloj, y ya forma parte del rendimiento base que se calcula a partir de las unidades de cómputo.
Según el análisis recogido por MyDrivers, la estimación original tomó una cifra que ya incluía esa ganancia y volvió a multiplicarla por dos. El doble despacho se contó, en la práctica, dos veces. Al corregir la operación con las mismas especificaciones filtradas —52 unidades de cómputo, 64 procesadores de flujo cada una y doble despacho—, la GPU de la PS6 rendiría unos 34,6 TFLOPS teóricos a 2,6 GHz.

Incluso llevando la frecuencia hasta los 3,0 GHz, el pico en precisión simple se quedaría en unos 39,9 TFLOPS, todavía cerca de un 30 % por debajo de los 56,3 TFLOPS nominales de la RTX 5080.
Por qué conviene desconfiar de estas comparaciones
Medir una consola que aún no existe contra una tarjeta gráfica ya a la venta es un ejercicio lleno de trampas. Los TFLOPS son un indicador teórico y no describen por sí solos cómo se comportará un juego: importan la arquitectura, el ancho de banda de la memoria, la refrigeración o el presupuesto energético. La propia comparación difundida situaba a la PS6 en un sobre de 160 W, frente a los alrededor de 304 W de la RTX 5080, una diferencia que cambia por completo la lectura del dato.
A eso se suma que el origen de estas cifras son filtraciones y no documentación oficial. El mismo análisis señala que la predicción anterior de una PS6 entre un 70 % y un 100 % más rápida que una RX 9070 XT en path tracing carece de base factual. La conclusión es sencilla: hasta que Sony presente la consola, cualquier comparación de rendimiento debe leerse como lo que es, un cálculo de terceros discutido y no una cifra confirmada.







