Peloton ha renovado por completo su catálogo de cintas de correr con tres modelos nuevos y una capa de software que, por primera vez, conversa de verdad con el resto del ecosistema del corredor. La novedad que más se nota en el día a día no es una cinta: es la sincronización bidireccional con Whoop, que permite mover la carga de entrenamiento y las puntuaciones de recuperación entre ambas plataformas. A eso se suma una cinta plegable pensada para pisos pequeños y un sistema de visión por computador para corregir la forma.
Una cinta Peloton que se pliega a la mitad
La Peloton Tread Flex (2.195 dólares / 1.999 libras) es la primera cinta plegable de la marca. Cuando se pliega, reduce su tamaño casi un 50 %, así que apunta directo a pisos pequeños y a hogares donde la cinta comparte espacio con todo lo demás. Lleva un motor sin escobillas que, según la compañía, se mantiene en 70 dB incluso a su velocidad máxima de 12,5 mph (unos 20 km/h).
La disponibilidad anunciada es Norteamérica primero, el 1 de octubre, con llegada al Reino Unido y al resto de Europa la próxima primavera. Es la propuesta más accesible del trío y la única que renuncia al análisis de forma para bajar de precio.
Cámara y análisis de zancada: Tread Vision y Tread+ Vision
La Tread Vision (3.495 dólares / 2.999 libras) sube el nivel: integra una cámara de seguimiento de movimiento y es la primera cinta de Peloton con visión por computador disponible fuera de Norteamérica. Ofrece corrección de la forma en tiempo real durante las sesiones de fuerza fuera de la cinta, además de un análisis biomecánico posterior a la carrera en pantalla. La fecha de salida global anunciada también es el 1 de octubre.
En lo más alto queda la Tread+ Vision (6.695 dólares, sin precio en libras en la información publicada), orientada a atletas de resistencia, participantes de Hyrox y aficionados al fitness funcional. Combina una banda de lamas con amortiguación, las mismas funciones de visión por computador y un modo Sled que ofrece hasta 300 libras (unos 136 kg) de resistencia para empuje, pensado para el trabajo de potencia y de zancada. También sale el 1 de octubre.
Peloton IQ: de métricas sueltas a entrenamiento conectado
Las tres máquinas comparten la suite ampliada de Peloton IQ. Run Analysis calcula una puntuación de eficiencia de carrera a partir de la cadencia continua, la oscilación vertical y la longitud de zancada. IQ Pace Targets propone velocidades de intervalo ajustadas al historial del corredor, y Heart Rate Zone Workouts usa los datos biométricos en tiempo real de los wearables conectados para estructurar el trabajo cardiovascular.
La función que más engancha al ecosistema ajeno es ReRuns: importa los perfiles de elevación de rutas al aire libre desde Garmin y Strava para replicar subidas reales sobre la banda. A esto se añade la sincronización bidireccional con Whoop, que traslada la carga del entrenamiento y las puntuaciones de recuperación entre las dos plataformas, justo el terreno que ya analizamos al hablar del hueco que arrastran las puntuaciones de readiness.
En su primera toma de contacto en Berlín, Wareable describe la interfaz de Peloton IQ como ágil y el feedback de forma como intuitivo, aunque admite que falta una prueba prolongada para juzgar el comportamiento real de los sensores.
Qué cambia para ti
Si entrenas en casa y el espacio es tu principal obstáculo, la Tread Flex es la opción sensata del lanzamiento: plegable, más barata y sin el análisis de forma que, si nunca has pedido corrección técnica, probablemente no echarás de menos. Si ya entrenas series y buscas datos de zancada, la Tread Vision tiene más sentido que la Tread+ Vision salvo que compitas o hagas Hyrox y necesites el modo Sled.
Ahora bien, la integración con Whoop solo aporta si ya vives dentro de ese ecosistema; con Garmin o Strava cubres la importación de rutas, pero no el intercambio de recuperación. Y ninguna de las tres es una compra impulsiva: son precios de gimnasio doméstico. Si tu duda es de reloj y no de cinta, quizá te interese más comparar qué entrenamiento mejora de verdad el VO2 max antes de decidir dónde invertir.






