La PS5 estrena QSSR, el escalado por IA que aterriza en la consola estándar

Este artículo también está disponible en inglés → Leer en inglés

Consola PlayStation 5 en vertical sobre un fondo azul oscuro

La PlayStation 5 ha recibido Quick Spectral Super Resolution (QSSR), una nueva tecnología de escalado por IA con la que Sony quiere mejorar el detalle y la estabilidad de la imagen sin depender del hardware específico que sí incorpora la PS5 Pro. La compañía la presenta como un nuevo nivel de rendimiento dentro de sus soluciones de reconstrucción, y sus primeros usuarios son ya dos juegos muy concretos: Marvel’s Wolverine y Ghost of Yōtei, que la reciben como una opción gráfica adicional.

Qué es QSSR y en qué se diferencia de PSSR

QSSR nace de Project Amethyst, la colaboración de Sony y AMD en materia de gráficos por IA, y se apoya en dos innovaciones: una arquitectura de red neuronal más simplificada y una implementación ajustada a mano para exprimir el hardware de la PS5. Ese segundo punto es clave, porque la consola estándar no cuenta con los aceleradores dedicados a aprendizaje automático que sí tiene la PS5 Pro.

Por eso QSSR no es simplemente PSSR ejecutándose en una PS5 de 2020. Ambas soluciones comparten origen y objetivo, pero están diseñadas para capacidades de hardware distintas: PSSR sigue siendo la referencia de calidad en la PS5 Pro, mientras que QSSR sacrifica parte de ese margen para poder funcionar con eficiencia en la máquina original. El objetivo es el mismo de siempre en una generación que envejece: sostener los 60 fotogramas por segundo y, al mismo tiempo, limpiar una imagen que parte de resoluciones internas más bajas.

Los primeros juegos en usarlo

Marvel’s Wolverine y Ghost of Yōtei son los dos títulos que estrenan QSSR. Desde Insomniac Games destacan que aporta más claridad a nivel de píxel y estabilidad en entornos muy cargados de pequeños detalles, como las calles de Madripoor o los callejones de Shinjuku. Desde Sucker Punch ponen el acento en su capacidad para reconstruir elementos finos con una estabilidad temporal que, según el estudio, no había sido posible hasta ahora en la consola estándar.

En ambos casos el objetivo no es transformar los gráficos, sino afinar una imagen que arranca de una resolución inferior sin perder el rendimiento que permite alcanzarla. Sony ha confirmado además que QSSR estará disponible para todos los estudios de PlayStation, lo que abre la puerta a que más juegos lo incorporen de aquí en adelante.

Qué cambia para el jugador

La diferencia más visible está en la resolución final. En la PS5 Pro los desarrolladores suelen reconstruir la imagen hasta 4K ajustando por debajo la resolución interna, mientras que en la consola estándar el coste de elevar la salida es mucho mayor al no haber aceleradores específicos. El análisis de MuyComputer apunta a que 1440p puede convertirse en un objetivo de reconstrucción mucho más habitual en QSSR, siempre con los estudios decidiendo qué combinación de render y salida encaja mejor en cada juego.

QSSR no convierte una PS5 en una PS5 Pro: la Pro conserva su ventaja con una GPU más potente, hardware dedicado para machine learning y un PSSR capaz de apuntar a metas de resolución más ambiciosas. Lo interesante es otra cosa. Que Sony añada por software una capacidad que no estaba prevista cuando diseñó la consola en 2020 ayuda a que la máquina envejezca mejor justo cuando la generación encara su tramo final y los juegos son cada vez más exigentes. No hará que una PS5 se comporte como una Pro, pero sí que aguante el tipo durante más tiempo, que a la hora de la verdad es lo que decide cuánto sigue mereciendo la pena la consola que ya tienes.

Noticias relacionadas

Otras noticias