Meta lleva la mejora auditiva con aval de la FDA a sus gafas inteligentes

Primer plano de unas gafas inteligentes de Meta con montura negra sobre el rostro de un hombre

Meta ha anunciado en su evento Meta Connect, donde también presentó las nuevas Ray-Ban Meta Gen 3, que sus gafas inteligentes recibirán una función de mejora auditiva pensada para personas con pérdida de audición leve o moderada. La compañía la desplegará más adelante este año en los modelos compatibles, y la propia Meta la ha presentado como el primer audífono autoconfigurable integrado en unas gafas que llega al mercado. La función cuenta con el visto bueno de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), la autoridad sanitaria del país.

Conviene precisar qué es y qué no es. No se trata de unas gafas que sustituyan a un audífono convencional en todos los casos, ni de un producto que convierta cualquier montura en un dispositivo médico. Es una función de software para pérdida auditiva leve o moderada que se activa y desactiva con la voz —«Hey Meta, start Hearing Enhancement»— y que no requiere receta: el usuario la configura en casa.

Qué incluye y cuánto cuesta

La mejora auditiva se ofrece con una prueba gratuita de 30 días. Después, el usuario puede añadirla a la suscripción Meta One o pagar un importe único de 149 dólares. En Estados Unidos, la función es apta para reembolso a través de cuentas de gasto sanitario (HSA/FSA), aunque el usuario debe gestionarlo con su aseguradora. Meta sostiene que, incluso sumando el precio de las gafas compatibles, la propuesta resulta bastante más barata que un audífono tradicional.

El anuncio llega acompañado de otras mejoras para las gafas: la compañía ha revisado la función de respuestas detalladas a partir del comentario de la comunidad de personas ciegas y con baja visión, y añade nuevos controles de audio y personalización.

Imagen promocional de Meta sobre la mejora auditiva en sus gafas inteligentes

Por qué el formato importa

No es la primera vez que un dispositivo de consumo asume tareas de audífono. Los AirPods Pro 2 de Apple ya están autorizados como audífonos de venta sin receta en Estados Unidos, y Nuance ofrece unas gafas con una función similar. La apuesta de Meta es otra: el formato. Ravish Mehra, director de investigación científica de la compañía, sostiene en declaraciones a TechRadar que las gafas son el factor de forma ideal. Según Mehra, el trabajo comenzó hace más de cinco años, apoyado en una plataforma de audio con matrices de micrófonos, cómputo a bordo y un objeto que mucha gente ya lleva puesto todo el día sin que resulte llamativo.

El argumento de Meta es tanto técnico como social. Mehra señala que una de cada seis personas en Estados Unidos tiene pérdida auditiva leve o moderada, pero solo alrededor del 15 % hace algo al respecto, en parte por el coste, la incomodidad y el estigma de los audífonos. Unas gafas, defiende, no delatan una discapacidad auditiva. En el plano técnico, la montura permite separar más los micrófonos que unos auriculares, lo que facilita aislar la voz del ruido.

Cómo funciona la mejora auditiva

Las gafas captan el sonido con seis micrófonos y lo amplifican allí donde el perfil auditivo del usuario muestra un déficit. Como eso también amplifica el ruido, un modelo de aprendizaje automático entrenado para reconocer voces reduce el fondo. Todo el procesado ocurre en el dispositivo, y la latencia es crítica: si el retardo crece, aparecen ecos y distorsiones. Hay dos modos: uno de 360 grados que amplifica el entorno y otro de foco, pensado para conversaciones en sitios ruidosos como un restaurante.

Antes de usar la función, el usuario realiza una prueba auditiva de uno a dos minutos con el teléfono y la aplicación Meta AI: escucha sonidos a distintas frecuencias e indica cuándo apenas los oye, y el sistema construye un perfil. Meta probó esta mecánica con personas con pérdida leve o moderada y sus datos mostraron un rendimiento equivalente al de un ajuste profesional dentro de un margen aceptable, un resultado que fue clave para el visto bueno de la FDA.

Los límites y lo que falta por confirmar

Amplificar no es la parte difícil. En un diseño de tipo abierto no hay nada que separe los altavoces de los micrófonos, así que el sistema debe detectar y suprimir la realimentación antes de que crezca, sin renunciar a la amplificación. A eso se suma que el procesado compite por un margen de cómputo muy ajustado con el resto de funciones de las gafas.

Meta tampoco ha concretado todavía qué modelos recibirán la mejora: solo ha dicho que deberán cumplir un mínimo de rendimiento, y no ha dado un calendario más allá de finales de 2026. El despliegue arrancará en Estados Unidos y se ampliará a otros países a medida que la compañía resuelva las normativas de dispositivos médicos de cada región.

En una demostración llevada a cabo con tapones para los oídos, la función amplificó correctamente a las personas cercanas y el modo de foco aisló con claridad al interlocutor de enfrente, aunque sin ser perfecto. Es una muestra útil, pero no equivale a una pérdida auditiva real, así que conviene tratar el rendimiento como preliminar. Quien busque hoy una solución auditiva tiene alternativas ya disponibles, como sugieren las distintas opciones de gafas con IA que se repasan en otras guías del sector.

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