Meta ha despejado el siguiente paso de Muse, su agente de inteligencia artificial. Durante Meta Connect 2026, celebrado el 23 de septiembre, la compañía confirmó que está trabajando para llevar el agente a sus gafas inteligentes, incluidos los nuevos modelos presentados en el evento. No hay una fecha cerrada: Meta habla de que llegará «en los próximos meses».
Conviene precisar de qué hablamos. Muse es el agente personal que Meta presentó hace unas semanas y que hoy funciona en sus aplicaciones para iOS, Android y Mac, además de dentro de los chats de WhatsApp. El plan ahora es trasladarlo a las gafas de IA —la misma familia que los modelos Ray-Ban Meta—, no a las gafas de realidad virtual que la compañía también presentó en Connect. Para activarlo bastará con decir su nombre desde las gafas y pedirle una tarea; Muse trabaja en segundo plano y avisa cuando ha terminado.
Qué hará Muse en las gafas
Meta describe a Muse como un ayudante que sirve para «no perder de vista los pendientes, quitar de encima tareas y proyectos y convertir objetivos a largo plazo en planes concretos», y todo ello sin usar las manos. Entre los ejemplos que citó la compañía están guiar un entrenamiento personalizado, registrar las comidas del día, reservar citas, comprobar precios de vuelos, localizar productos en los que el usuario se fija o encontrar objetos.
El agente hereda las capacidades que ya tiene en sus aplicaciones: puede usar la web, reservar viajes, hacer llamadas, enviar correos y efectuar compras en nombre del usuario. Ese alcance solo se sostiene con controles, y Meta los detalla: Muse pide permiso antes de ejecutar acciones sensibles, como una compra, y el usuario decide a qué servicios externos puede acceder y puede retirar esos accesos cuando quiera.
Por qué importa: del asistente que responde al agente que actúa
La diferencia entre Muse y los asistentes de voz a los que estamos acostumbrados no está en la conversación, sino en la ejecución. Un asistente tradicional responde a una pregunta; un agente como Muse recibe un objetivo y encadena los pasos para cumplirlo, aunque eso implique llamar por teléfono o completar un pago. Llevar ese comportamiento a unas gafas cambia el punto de entrada: ya no hay que sacar el teléfono para encargar una tarea, basta con hablar.
Ese salto también explica el escepticismo. La promesa de la IA agéntica es que trabaje en segundo plano sin supervisión constante, y encargar la tarea con la voz desde la cara cubre bien esa parte. Lo que está por ver es hasta qué punto compensa hacerlo desde las gafas en lugar del móvil, y si el resultado justifica depender de un servicio en la nube para gestionar la agenda, las compras o los correos personales.
Qué más cambia en las gafas de Meta
El anuncio de Muse llegó acompañado de una batería de novedades para las gafas de Meta, algunas pensadas para la accesibilidad y otras para el día a día:
- Mejora auditiva (Hearing Enhancement). Meta la presenta como software con autorización de la FDA para adultos con pérdida auditiva leve o moderada percibida. Estará disponible a finales de este año con una suscripción Meta One o como complemento de 149 dólares en las gafas compatibles.
- Respuestas con más contexto de Meta AI. El asistente podrá responder con más información cuando el usuario le pregunte por lo que está viendo, lo que apunta a usos de apoyo para personas ciegas o con baja visión.
- Personalización de audio. Las gafas permitirán repartir el volumen entre el oído izquierdo y el derecho, incluyendo mandar todo el audio a un solo lado.
- Dolby Atmos Capture. Grabación de vídeo con audio espacial de 360 grados.
- Dynamic Photo. Al hacer una foto, las gafas capturan varias tomas y Meta AI sugiere la mejor de cada tanda.
- Navegación y funciones para las Meta Ray-Ban Display. A partir de este mes, los usuarios de Estados Unidos y Canadá podrán pedir por voz indicaciones en tiempo real para ir en bicicleta o en transporte público, y las indicaciones a pie usarán lo que las gafas ven delante en lugar de las señales de la calle. Además llegarán la edición de fotos en la pantalla de las gafas, una aplicación «Explore» para descubrir apps, un calendario mejorado y la réplica de notificaciones del teléfono. La función «Hologram», que Meta presentó para sus gafas de realidad virtual, también llegará a las Meta Ray-Ban Display como versión digital fotorrealista de la cara para las llamadas, capaz de deducir la expresión a partir de la voz; se desplegará en acceso anticipado dentro de WhatsApp para usuarios de Estados Unidos este otoño.
Qué cambia para el lector
De momento, lo que cambia es menos de lo que sugiere el titular. Muse en las gafas es un anuncio de intención, no un producto en las tiendas: no hay fecha exacta ni lista de países, y varias de las novedades que lo acompañan se estrenan primero en Estados Unidos. Quien ya tenga unas gafas de Meta no debería contar con el agente mañana.
Aun así, la dirección es clara y conviene seguirla. Muse acerca la IA agéntica a un dispositivo que se lleva puesto, y eso abre la puerta a un uso más natural de la que hoy exige un teléfono. También vuelve a poner sobre la mesa el debate que rodea a estas gafas, donde la utilidad y la privacidad van de la mano: si el agente puede mirar lo que el usuario mira y actuar en su nombre, los permisos y los límites de acceso dejan de ser un detalle. Para elegir dentro de esta categoría, ayuda saber qué tipo de gafas encaja con cada uso, y el contexto de mercado lo tienes en el crecimiento de las gafas inteligentes y el dominio de Meta.







